sábado, 3 de septiembre de 2011
Carta III
Karina, ¿Dónde nacen los inviernos?
Es seguro que tú al igual que yo al igual que nadie, no lo sepamos, la ciencia segura de sí nos dará una respuesta, nos quitara la incertidumbre de esa duda, pero que importa de donde vengan, o a donde vayan si igual son y serán siempre fríos.
Pero dirás, ¿y a mí que me importa de donde vengan? Bueno, eso es normal y lo entiendo puesto nadie debe preocuparse por los inviernos, porque a fin de cuentas los inviernos siempre existirán.
Aunque como es seguro que nacen en el polo norte, no podemos decir que alguien los haya visto nacer, ¿o si?
Karina, debes mantener siempre en ti la ilusión que no tiene respuesta de donde nacen los inviernos, porque él día que esas cosas no llenen tu vida ya no podrás ser feliz.
Como ves esta carta es la mas corta de las 3 y es quizá porque si yo mismo supiera donde nacen los inviernos, pues ya no tendría la capacidad de ser feliz.
Bueno es todo por ahora y espero vernos pronto, en tanto cuídate, lucha y trata de ser feliz ya que eso es lo único que nosotros como humanos tenemos en nuestras manos, es decir o mas bien lo que te quiero decir es que; Tú eres quien decide tu felicidad y eres la única con la capacidad de cambiarla.
Lo mejor de mí, hoy y siempre.
jueves, 25 de agosto de 2011
13 versos del dolor
Voy a volver a morir
para besar el infierno
sin las alas de mis vicios
sin las amadas estranguladas
Y a mis vicios mil palomas
mil amantes que se van
en los reflejos de todos
las ventanas del saber
Borges y sus ojos muertos
de sus deseos de ser dios
su herencia de los gauchitos
en mis pampas bajo el sol
Del mundo que entre pecados
escondido y olvidado
con pedazos de mis sueños
en él frió de tu querer
Sigo atento, sigo ausente
son las sombras, con mi ser
de cristales que empapados
los sentidos de un perdón
Y la lastima del miedo
de la pobreza y el mar
por ser libre, por ser débil
en la orilla de mi paz
Porque me escapo en las lunas
de los domingos de ayer
con las cobardes traiciones
que me abordan sin querer
Y se esconden y se mueren
tras la puerta, tras mi voz
desde la visión herida
me puedes pedir perdón
Eres frívola, eres muerte
entre las piernas de un dios
que descansa tan ausente
tan divina, tan de vos
Las ninfomanías que mueren
en la falta del amor
llega sangrando y violada
en su entraña y su dolor
Siento el hambre de mis vicios
mi lúgubres de ese amor
tanto mundo, tanto sexo
entre cisnes entre el sol
Mas la sangre que tan sucia
nos mancha tierra y amor
sin quedarse entre mis manos
tus cuatro cirios y un cajón
Siento sed para morirme
para besarte y llorar
mientras me dice que en celos
Mi muerte se va a los cielos.
para besar el infierno
sin las alas de mis vicios
sin las amadas estranguladas
Y a mis vicios mil palomas
mil amantes que se van
en los reflejos de todos
las ventanas del saber
Borges y sus ojos muertos
de sus deseos de ser dios
su herencia de los gauchitos
en mis pampas bajo el sol
Del mundo que entre pecados
escondido y olvidado
con pedazos de mis sueños
en él frió de tu querer
Sigo atento, sigo ausente
son las sombras, con mi ser
de cristales que empapados
los sentidos de un perdón
Y la lastima del miedo
de la pobreza y el mar
por ser libre, por ser débil
en la orilla de mi paz
Porque me escapo en las lunas
de los domingos de ayer
con las cobardes traiciones
que me abordan sin querer
Y se esconden y se mueren
tras la puerta, tras mi voz
desde la visión herida
me puedes pedir perdón
Eres frívola, eres muerte
entre las piernas de un dios
que descansa tan ausente
tan divina, tan de vos
Las ninfomanías que mueren
en la falta del amor
llega sangrando y violada
en su entraña y su dolor
Siento el hambre de mis vicios
mi lúgubres de ese amor
tanto mundo, tanto sexo
entre cisnes entre el sol
Mas la sangre que tan sucia
nos mancha tierra y amor
sin quedarse entre mis manos
tus cuatro cirios y un cajón
Siento sed para morirme
para besarte y llorar
mientras me dice que en celos
Mi muerte se va a los cielos.
viernes, 17 de junio de 2011
“Prosita asimétrica en honor de tu amor”
En mi vida y desde la ultima vez que hablamos no ha pasado nada, sigo con el mismo amor que se revuelve en las muchas noches de locura que me genera tu mirada “tan perdida tan amada” sé que mi extraña ausencia y mi actitud te confunden y que cuando me dijiste que habría otra oportunidad de hablar para decirnos tantas cosas que hasta hoy no nos hemos atrevido; pero ese luego se volvió un después, el después unas semanas y así entre angustias apareció en mi el miedo a que esas semanas se vuelvan el nunca que termine con este amor que he cultivado por ti desde la primera vez que te vi.
Todo esto, como sabes y que me atrevo a decir en esta carta es porque tu nunca me das un espacio de tu tiempo, que sé quizá no merezco, puesto que represento ante ti lo ultimo que se ofrece “solo un pequeño y nítido amor”... yo en cambio veo en ti a la mujer que llenaría mis noches de soledad, mis mil sueños y mis letras flageladas, entonces no sé que hacer.
Es tal mi inseguridad ante ti y por ti que tiemblo, que me quedo sin razón y sin deseos. Ni siquiera sé si estoy actuando correctamente, si en vez de luchar por ti (por tu belleza e inocencia) me estoy alejando o si seria mejor seguir encarcelando este amor por ti y ser tan egoísta que solo yo sepa cual grande y diáfano es.
Pero me gana la famélica razón del orgullo que tanto me daña, es por eso que te busco en canciones, en espacios vacíos, en ratos de silencio, en botellas de vid bien fermentadas, en parques y en jardines fríos, en calles desconocidas para mi, en libros de desamor y hasta en madrugadas asesinas. Como ves no sé que hacer y ya no encuentro donde guardar tantas lagrimas que huyeron sin pedir permiso.
Pudiera seguir escribiendo para ti hasta que las estrellas se apaguen, o hasta que la muerte me bese, pero seria un exceso de mi parte y lo ultimo que quiero es romper la esencia del momento... por eso mejor prefiero que solo sepas que aun eres mi musa y que si no soy la debilidad que deseas es porque admiro a la mujer que eres y ser débil ante ti te decepcionaría.
Vuelvo a mis locos momentos que se pierden entre el te amo y tus desprecios y que me generan ese sufrir que de otra forma no hubiera descubierto... avec tout m’amou
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